Pensamientos y reflexiones, no siempre acertados, de alquien que todavía busca encontrarse a sí misma.
viernes, 8 de febrero de 2013
PAPERMAN
Paperman es un corto de animación de Disney que descubrí hace unos días. Con motivo de su nominación a los premios Oscar, ha sido muy difundido por redes sociales y varios medios de comunicación y ha podido llegar a todo el mundo. Y creo que a nadie deja indiferente.
Es una historia de amor corta, muda y cargada del espíritu Disney que nos hace sonreír, sentir y pensar en que todavía quedan cosas bonitas por vivir.
viernes, 18 de enero de 2013
LIBROS
jueves, 20 de diciembre de 2012
SUPERSUBMARINA EN CONCIERTO
domingo, 15 de abril de 2012
No es sólo "chico conoce a chica"
Tom (Joseph Gordon-Levitt) es un romántico empedernido -nada propio en la época de amor liberal en que vivimos-, que anhela que la bella Summer (Zooey Deschanel) sea la chica. El amor de su vida. Ése que lleva tanto tiempo esperando. Pero no está tan claro que ella quiera lo mismo.
Los 500 días de su relación son los de una pareja que empieza a conocerse y evoluciona en común. Sin embargo, las idas y venidas de ambos en diferentes sentidos cambian muchos acontecimientos que acaban con la idea común del final feliz. Summer no es lo que él necesita.
Por una vez es la mujer la que pone las reglas y deja de ser la que sufre por amor. Él y ella se han cambiado los papeles. Y qué diferentes pueden ser las aspiraciones de unos y otros con respecto a alguien y la manera de demostrarlo. Porque no basta con hablar.
La narración desigual de los días que se cuentan en la película nos dejan ver cómo cada momento cuenta. Y también cada gesto. Y si pudieramos ir y venir en el tiempo, todo sería de otra manera. Es más divertido. Incluso ver una película con una historia que parece típica se convierte en una experiencia más emocionante y con más sentimiento, si cabe. Olvidando que, en el fondo, todo empieza con el manido "chico conoce a chica".

martes, 13 de marzo de 2012
Veronika decide morir. Paulo Cohelo
En el caso de Veronika decide morir la situación es diferente. Porque no sólo me han recomendado mucho el libro, si no que es un regalo de alguien muy especial. Quizá sea por eso que lo he leído a un ritmo vertiginoso y que cada idea que encontraba me iba gustando más y más.
Es una historia conmovedora, que habla de la libertad, el amor, la locura y la vida. De cómo tenemos que darnos cuenta de que sólo tenemos una y hay que aprovecharla. Cada día es importante y hay que disfrutarlo pensando en uno mismo. Qué es lo que queremos, cómo y con quién.
Veronika es joven, guapa y tiene todo lo que normalmente consideramos necesario para ser feliz. Sin embargo, un día decide que no quiere seguir viviendo y prefiere suicidarse. Es así como comienza esta historia en la que pocos personajes han conseguido hacerme reflexionar sobre cosas muy importantes y darme cuenta de cuántos momentos tontos perdemos en la vida. Además de que la locura es mucho más necesaria de lo que imaginamos.
Paulo Coelho es un escritor brasileño conocido por todos por su gran capacidad de crear historias capaces de hacernos pensar en el sentido de la vida y acercarnos a la psicología humana. Hasta el momento no había leído ninguno de sus libros, pero creo que haber empezado por el de Veronika ha sido perfecto. Ahora tengo ganas de que me siga enseñando cosas. Aunque no sé si esperar tanto del resto de libros como lo que he encontrado en éste, será bueno o terminará siendo decepcionante.
viernes, 18 de noviembre de 2011
Pesadez y empalago de amor
Ése cosquilleo en el estómago, ésa necesidad de alguien, esos momentos de pasión, el deseo de posesión, la complicidad y la felicidad constante que nos da el amor es igual a los 18 que a los 40. Y es que dicen que el amor no tiene edad. Se hacen las mismas locuras en la adolescencia que en la madurez. Y el sufrimiento que, inevitablemente, le acompaña; también es el mismo.
En la historia de Álex (Raoul Bova) y Niki (Michela Quattrociocche) se cumple todo esto. El publicista de éxito cae rendido ante una joven estudiante de Bachillerato que no cumple aún la mayoría de edad. Atrapado por su frescura y sus ganas de vivir llega a arriesgar su puesto de trabajo pero, a la vez, se sumerge en un mundo nuevo de aventuras y emociones desconocidas en sus antiguas relaciones. Aunque, como no todo puede ser bonito, las desconfianzas y las dudas creadas por la diferencia de edad juegan sus papeles y crean algunos baches que hay que sortear.
Acompañados de un reparto típico de amigos tópicos a ambos lados -con los fieles, los atrevidos, los tímidos y los mediocres,- su historia de amor es tan increíblemente perfecta y, en demasiadas ocasiones tan forzada, que lo que esperamos que sea un bonito cuento de hadas llega a convertirse en una auténtica pesadilla azucarada que nos satura con tanto sentimiento de amor verdadero y triunfante.
Demasiados besos, demasiado cariño, demasiadas palabras de amor. La película es fiel a la novela de Moccia, y no nos sorprende ni siquiera con un pequeño detalle; algo que nos haga soñar con que el final puede ser diferente.
Perdona si te llamo amor hace las delicias de las adolescentes soñadoras y seguidoras del famoso escritor italiano que sabe cómo endulzar los sueños de cualquiera que espere encontrar a su media naranja a la vuelta de la esquina. O, en este caso, a su medio terrón de azúcar.
lunes, 17 de octubre de 2011
EL REY LEÓN
Desde la entrada ya se puede empezar a sentir el espectáculo. Decorados y animación al más puro estilo africano, con un pequeño rey león que se fotografía con los asistentes y regalos de pañuelos con print de leopardo para "disfrazar" al público. Pero cuando se apagan las luces y se escuchan las primeras voces es cuando comienza lo realmente bueno. Empieza la historia de Disney.
Sin duda, lo mejor de todo el musical es el inicio. Un verdadero despliegue de personajes, disfraces, voces y tematización que parece difícil de creer. Las interpretaciones y las coreografías responden a las grandes espectativas creadas en los espectadores por la publicidad y los medios de comunicación. Que han hecho creer que ir a ver este musical es algo imprescindible, mágico; casi celestial. Y verdaderamente es algo inigualable.
Hay momentos de verdadero éxtasis en que el espectador se encuentra envuelto en un remolino de colores, formas y animales humanos muy bien tratados. No hacen falta disfraces con pelo, ni imitar las formas exactas de un cuadrúpedo para hacer sentir que estamos en la sabana.
Aunque, como suele pasar siempre, también hay momentos con algo menos de calidad e intensidad y que, quizá, podrían haberse trabajado más.
Lo importante es que no falta ninguno de todos los animales que hacen que la historia de Disney sea lo que es. Están los malos, los buenos, los simpáticos, los carismáticos, los salvadores, los secundarios y, entre ellos, las risas y los aplausos del público lleno del júbilo y la emoción que desde siempre ha creado El Rey León.
